Belleza, simplemente eso.
Siento ser ajeno a este planeta cuando voy a verte, siendo más específico: en los segundos exactos donde piso el camino que me llevará a encontrarte. Todo cambia. Cambia la luz, cambia el oxígeno, incluso la gravedad se me hace más ligera, todo por saber que te voy a ver, porque mi cuerpo ya te conoce y desea ir hacia ti, al magnífico placer de tu olor.
Y para nada estoy acostumbrado, pasa el tiempo y me sigo sintiendo igual, mi corazón late como si jamás lo hubiese hecho, como si recién estuviera programado para darme vida.
Todo sucede por ti, por tu luz independiente, por tu magia indescifrable. Todo sucede cuando no te veo y de repente, puedo ir a verte.
13/septiembre/2018
